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Por qué tengo granitos en el pezón

Por qué tengo granitos en el pezón

La salud de las mamas es muy importante y los ginecólogos aconsejan siempre acudir a ellos cuando hay alguna anomalía. Normalmente estamos pendientes de los bultos que aparecen, si nos duelen o se ponen rojas pero quizás no les prestemos tanta atención a nuestras areolas a no ser que veamos algo inusual como un pezón hundido. La aparición de granitos en la zona de los pezones es algo más común de lo que se piensa y no es para nada síntoma de ninguna enfermedad, en la mayoría de los casos estos granitos son glándulas propias de los senos conocidas como glándulas areolares o Montgomery. Si alguna vez te has preguntado ¿por qué tengo granitos en el pezón? sigue leyendo este artículo de unCOMO en el que vamos a sacarte de dudas y te contamos qué son estos pequeños granos y por qué no debes preocuparte ante éstos.

Glándulas Montgomery

En la mayoría de los casos, tanto mujeres como hombres, cuando notamos granitos en la zona de la areola no se trata exactamente de pequeños granos sino de las glándulas de Montgomery. Son pequeñas glándulas sebáceas y mamarias presentes en la zona de la areola y, en ocasiones, también en el pezón que tienen la tarea de producir secreciones sebáceas para que tanto la areola como el pezón se mantengan bien lubricados. También son conocidas como tubérculos de Montgomery debido a su forma y aparición en el exterior de la piel.

La función de las glándulas de Montgomery es antibacteriana. Producen grasa o aceite y así secretan una sustancia que lubrica y protege, alterando el pH de nuestra piel y de este modo evita que las bacterias crezcan y proliferen. Es recomendable que cuando te duches no laves tus pezones con jabón, simplemente con agua limpia para así preservar su función antibacteriana. El jabón podría alterar su pH además de eliminar estos aceites de protección y resecar la piel de la zona.

Los desarreglos hormonales pueden alterar estas glándulas y hacerlas más visibles. Por eso en algunas ocasiones puedes verlas más marcadas o pensar que hay algún tipo de desajuste, pero no hay por qué preocuparse. Cuando los niveles hormonales se regulan y estabilizan estas glándulas vuelven a su tamaño normal.

El tamaño de las glándulas se aprecia mejor cuando se estimula el pezón, por ello es común que si te frotas o durante la lactancia estos bultitos sebáceos sean más notables, pensando que tenemos granitos en el pezón que han aumentado. Puede que de normal no las veas y solo sean visibles cuando haya algún cambio hormonal o se haya estimulado el pezón pero si te observas con detenimiento la zona los verás siempre. El número de estas glándulas puede variar según cada persona aunque de forma general hay entre 4 y 28 glándulas por cada areola.

No son una enfermedad mamaria, son simplemente glándulas normales. Lo que ocurre es que muchas veces crean confusión y dan lugar a visitas al ginecólogo por precaución y preocupación. Sin embargo, en ocasiones pueden inflamarse o producir infecciones aunque no son muy comunes.

Cuando las glándulas se inflaman pueden producir dolor o parecer como espinillas blancas. Es muy importante que no las toques ni intentes extraer el líquido ya que no deja de ser este aceite o sebo acumulado que hace que mantenga limpio el pezón y la areola. La inflamación sucede debido a que, a veces, se bloquea la vía de salida de la glándula sebácea y hace que se inflame y duela o se ponga roja. No es necesario lavarlo con nada ni intentar tocarla o abrirla como hemos visto, pues suele desaparecer por sí solo.

Granitos en el pezón durante el embarazo

Los senos cambian durante el embarazo en varios aspectos, por ejemplo las areolas se agrandan y se oscurecen y las glándulas de Montgomery aumentan de volumen. Además, como hemos visto, cuando el pezón se estimula se notan más por lo que dar de mamar al bebé puede causar que estos bultitos sean más notorios.

Además, estos tubérculos de Montgomery fabrican una serie de sustancias que pueden servir de estímulo olfativo para el apetito del bebé recién nacido. Estas glándulas también secretan pequeñas cantidades de leche que ayudan a que la piel de la areola se mantenga elástica y sana. No tienen por qué doler cuando el bebé se agarra al pecho, aunque estén mucho más visibles.

Granitos tipo espinillas en el pezón

Si lo que tienes son granitos tipo espinillas pueden ser dos cosas, una es que las glándulas se hayan inflamado, como hemos visto antes y la segunda es que realmente lo que tengas sea una espinilla. Se diferencian bastante, la espinilla duele igual que cuando aparece en otra zona del cuerpo y se forma una bolita de pus. Cuando la glándula está inflamada puedes notarla blanquecina pero no suele ocurrir y, en cualquier caso, se diferencia de la espinilla. Ante la duda no la toques, en ambos casos desaparecerá con el paso de los días.

Las espinillas en los pezones aparecen por la misma causa que en el resto del cuerpo. La piel de la mama no deja de ser parte de piel como la de cualquier zona del cuerpo y también pueden aparecer anomalías como las espinillas. Por lo que si tu piel es grasa o con tendencia acneica es probable que aparezcan espinillas en cualquier zona incluyendo los pezones. Aun no teniendo la piel grasa es posible que en alguna ocasión aparezcan. En este caso conviene tratarlas de la misma forma que una espinilla normal, lo recomendable es no apretarlas hasta que estén secas completamente o esperar a que desaparezcan solas. Sin embargo, lo mejor para esta zona es dejarlo estar y que desaparezca por sí misma ya que los pezones tienen una piel muy sensible.

Dermatitis en los pezones y alergias

Si lo que te ocurre es que has empezado a notar la aparición de numerosos granitos en el pezón acompañados de picor constante o enrojecimiento puede ser que tengas un eccema debido a algún tipo de reacción alérgica. En este caso conviene determinar qué es lo que está causando esta reacción. Puede que sea algún tipo de sujetador, camiseta, ropa o prenda que hayas estado usando o quizás algún tipo de crema o incluso medicamentos. La solución ante esto es eliminar el causante y para ello es conveniente que acudas al médico para que te realicen unas pruebas de alergia. También podría tratarse de una urticaria y en este caso desaparecerían al poco tiempo.

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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