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Las enfermedades ginecológicas más comunes

Las enfermedades ginecológicas más comunes

Una vez empieza su vida sexual, las mujeres deben acudir al ginecólogo una vez al año. Una vez allí, y dependiendo de lo que considere el especialista, debe realizarse los exámenes ginecológicos básicos; pruebas como la mamografía, la ecografía o el papanicolau con cierta periodicidad. Esta es la mejor forma de poder diagnosticar enfermedades en etapas iniciales.

A continuación, en el siguiente artículo de unCOMO te explicaremos cuáles son las enfermedades ginecológicas más comunes, muchas de las cuales cursan asintomáticas durante sus inicios. Con una simple visita al ginecólogo, aunque aún no tengamos ninguna molestia, podemos evitarnos dolores y sufrimientos innecesarios.

Fibromas o miomas uterinos

los fibromas, también conocidos como miomas uterinos, son un tipo de tumor benigno que nace y crece en el interior del útero. Como hemos dicho, la gran mayoría de las veces tiene un pronóstico benigno, de hecho, es una enfermedad muy común entre la población femenina.

Es muy habitual que los fibromas sean asintomáticos, es decir, que pueden pasar años sin que la mujer sepa que tiene un fibroma hasta que no se detecta en un control rutinario. No obstante, dependiendo de la ubicación y el tamaño si que pueden causar síntomas, algunos de bastante graves. Entre los síntomas más habituales de los fibromas encontramos:

  • Dolor al mantener relaciones sexuales
  • irregularidad en la menstruación y menstruaciones más largas.
  • Presión en el bajo abdomen
  • Menstruación más abundante
  • Poliuria o ganas frecuentes de orinar
  • Dismenorrea o menstruación dolorosa.
  • Infertilidad.

Se calcula que entre el 20 y el 50% de mujeres en edad reproductiva padecen o han padecido un fibroma, lo que lo convierte en una de las enfermedades ginecológicas más comunes del mundo. En el siguiente artículo te explicamos cómo detectar fibromas uterinos.

Endometriosis

La endometriosis es una enfermedad ginecológica con un gran impacto en la población femenina, no solo porqué un 10% de las mujeres con más de 25 años la sufra en alguno de sus grados, sino por sus consecuencias. Entre estas consecuencias destaca el hecho de que detrás de 1 de cada 4 mujeres con infertilidad o muchas dificultades para concebir encontramos la endometriosis como causa.

Esta afección consiste en el desarrollo de un tejido endomentrial fuera de la cavidad uterina, normalmente en los ovarios, detrás del útero, en sus ligamentos, en la vejiga o en los intestinos. Aunque no se conoce con exactitud qué es lo que puede provocarla, se sospecha que la endometriosis viene dada por un problema en el sistema inmune que impide limpiar los restos celulares.

Los principales síntomas de la endometriosis son los siguientes:

  • El dolor menstrual es el síntoma más característico de la endometriosis. Este dolor suele ir en aumento con el paso del tiempo, y no solo se limita a la menstruación, sino que también se puede manifestar durante las relaciones íntimas o mientras se evacua.
  • Infertilidad: la inflamación que la endometriosis puede provocar en el abdomen puede impedir la unión entre óvulo y espermatozoides. Además, sus adherencias pueden bloquear las trompas de falopio y alterar la secreción de hormonas sexuales.
  • Alteraciones menstruales: ciclos cortos, pero abundantes, ademas de sangrados fuera de tiempo.

A diferencia del mioma, que es de fácil detección, el problema de la endometriosis es la dificultad de poderlo diagnosticar a través de análisis o exámenes. Para ello, es necesario hacer una laparoscopia, una técnica que solo se utiliza cuando hay sospechas muy fundadas de que existe endometriosis. ¿Te preguntas cómo se relaciona la endometriosis con la infertilidad? ¡Te lo explicamos!

Dispareunia o dolor al tener relaciones

Siendo rigurosos, en realidad no se trata de una enfermedad, sino que más bien es un síntoma que puede venir provocado por muchas alteraciones ginecológicas distintas. No obstante, la afectación que tiene en muchas mujeres merece qeu sea mencionado entre las enfermedades ginecológicas más comunes.

Además de los problemas físicos de sentir dolor al tener relaciones sexuales, hay que sumarle el impacto psicológico, tanto para la mujer como para la relación de pareja, de no poder mantener una vida íntima satisfactoria. No es extraño que las mujeres que la padecen opten por abandonar su vida íntima, sufran depresión o creen rechazo hacia su pareja.

Entre las enfermedades y condiciones ginecológicas que pueden causar dolor al tener relaciones destacan:

  • Infecciones viricas o bacterianas
  • Infecciones por hongos
  • Enfermedad inflamatoria pélvica
  • Endometriosis

Sangrado excesivo

Este es un caso parecido al anterior, no se trata de una patología por sí misma, pero el sangrado anormal; ya sea por exceso o por defecto, es una de las principales causas de visita ginecológica. Las enfermedades que pueden provocar alteraciones en la menstruación son múltiples, a continuación te las enumeramos:

  • Problemas para coagular
  • Alteraciones hormonales
  • Endometriosis
  • Pólipos en el endometrio

Hay que tener en cuenta que el sangrado excesivo, produce anemia en la mujer, si es severa altera el transporte de oxígeno a los tejidos, comprometiendo el funcionamiento de todos los órganos (cerebro, riñones, corazón, etc.). El tratamiento va de acuerdo muchos factores, entre los cuales está la causa del sangrado, la intensidad del mismo, la edad de la mujer, su deseo de mantener la fertilidad y se puede solucionar con medicamentos, dispositivos medicados o cirugías no invasivas como son la laparoscopia o histeroscopía, procedimiento en el cual uno entra con cámaras e instrumental, a través de la vagina, al interior del útero.

Enfermedad inflamatoria pélvica

La enfermedad inflamatoria pélvica, EPI por sus siglas, se trata de una infección con inflamación localizada en el útero, ovarios y trompas de Falopio que puede comprometer severamente la función y estado de los órganos reproductivos de la mujer. En la gran mayoría de los casos se debe a una infección de origen bacteriano, habitualmente por un tratamiento indebido, o no tratamiento, de enfermedades de transmisión sexual como la clamídia o la gonorrea.

La mejor forma de evitar que la EPI se traduzca en complicaciones médicas como la infertilidad y otros problemas severos de salud es tratarla tan pronto como aparezcan sus primeros síntomas. Entre estos síntomas encontramos:

  • Dolor en el abdomen, especialmente en la zona baja, que puede aumentar con el tiempo, al presionar y al hacer ciertos movimientos.
  • Fiebre
  • Flujo vaginal alterado, es posible que tenga mal olor.
  • Dolor al tener relaciones sexuales, puede aparecer sangrado.
  • Sangrado entre periodos.
  • Molestias, dolor y ardor al orinar.

Para evitar la enfermedad inflamatoria pélvica derivada de enfermedades de transmisión sexual es muy importante protegerse siempre que se tengan relaciones sexuales de riesgo, pero además, así como con todas las enfermedades ginecológicas que hemos explicado, visitar periódicamente al especialista. Esto es importante no solo cuando tienes algún problema, sino que incluso cuando te encuentras bien puede servir para detectar posibles alteraciones.

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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