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Hemorragia externa: Cómo actuar, causas y remedios

Por Borja Lopez. Actualizado: 16 enero 2017
Hemorragia externa: Cómo actuar, causas y remedios

Se llama hemorragia a la perdida de sangre que se produce cuando se ha lesionado un vaso sanguíneo. Si la sangre fluye en forma abundante y continua y su color es rojo oscuro, el vaso lesionado es una vena, pero si el color de la sangre es rojo vivo y mana en pequeños chorros intermitentes siguiendo los latidos del corazón, el vaso roto es una arteria.

Clasificación de las hemorragias

  • Hemorragia aguda: Cuando la perdida de sangre es brusca se considera grave, y lleva al shock cuando el flujo de sangre supera los 1.000 ml. Entre 500 y 700 ml se considera una perdida mediana.
  • Hemorragia crónica: Cuando la perdida de sangre es lenta, suele dar origen a la anemia, es decir, disminuye la cantidad de glóbulos rojos en la sangre. La causa mas frecuente es la ruptura de pequeños vasos sanguíneos en el aparato digestivo por ulceras en estomago o duodeno, cáncer del estomago o intestino.
  • Hemorragia externa: Es cuando se ve fluir la sangre por la piel o los orificios naturales como la nariz, el oído, la boca, con la orina o las materias fecales.
  • Hemorragia interna: No se ve la sangre porque los vasos rotos están dentro de la cavidad peritoneal, pleural u órganos internos (viseras). Suele manifestarse clínicamente cuando la persona traumatizada se encuentra pálida, su respiración es superficial y el pulso es acelerado. No se debe movilizar al accidentado, sino llamar de inmediato a una ambulancia.

Causas de la hemorragia externa

La causa más evidente de hemorragia externa la constituyen los traumatismo o heridas que recibe un vaso sanguíneo. La hemorragia externa se debe a veces a algún punto débil que aparece en la pared de una arteria y que con frecuencia está presente desde el nacimiento.

La diabetes incontrolada puede igualmente debilitarlos, especialmente a los de los ojos (retinopatía). El uso de medicamentos que afectan a la coagulación de la sangre, incluida la aspirina, facilitan en ocasiones la producción de hemorragias. Los trastornos de la coagulación también pueden dar lugar a pérdidas de sangre. Entre ellos se cuenta la hemofilia, afección hereditaria que impide la correcta coagulación de la sangre.

Ayudar a un paciente con hemorragia externa

Cuando la lesión es poco profunda y afecta las extremidades, y el vaso dañado es superficial, se debe elevar la extremidad sangrante. Luego lavar con agua y jabón, y colocar algún desinfectante de nuestro botiquín (agua oxigenada, alcohol, etc.) Con una gasa esterilizada – si no se tiene, con un pañuelo o sabana muy limpios – se tratará de hacer un vendaje compresivo.

Pero si la arteria es la lesionada y continua sangrando, se puede ayudar con una compresión digital sobre el vendaje, durante unos minutos, y aflojar lentamente para facilitar la formación del coagulo. Trata de evitar la utilización de torniquetes, pero si después de haber elevado el miembro afectado, y realizado un vendaje compresivo ayudado con una compresión digital, la sangre sigue saliendo a chorros, se podrá hacer un torniquete, para lo cual se debe utilizar una venda ancha de goma. Si no se tiene, puede reemplazarse por un pañuelo triangular. Luego se atar el miembro lesionado y se introduce una varilla de madera entre la venda y la piel, iniciando un giro lento y progresivo, hasta que ceda la hemorragia. El tiempo de compresión del torniquete no debe extender la hora y media, y se tendrá que aflojar el mismo durante unos minutos, cada media hora. No se podrán utilizar cuerdas, alambres o cinturones, porque pueden dañar los nervios; tampoco se debe aplicar al nivel del codo, rodilla, dedo o tercio superior de las piernas. En la parte inferior de este artículo hay mas recursos sobre primeros auxilios.

Hemorragia externa: Cómo actuar, causas y remedios - Ayudar a un paciente con hemorragia externa

Efectos secundarios de la hemorragia externa

Cuando el sangrado de la hemorragia externa es importante e implica una pérdida de volumen de sangre que se aproxima al 70%, suele ocurrir un "choque hipovolémico". La gravedad de una hemorragia depende de: La velocidad con que se pierde la sangre. El volumen de sangre perdido. Edad de la persona.

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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