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¿Dejar de fumar engorda?

Por Marta Vicente. Actualizado: 16 enero 2017
¿Dejar de fumar engorda?

A pesar de saber lo perjudicial que es el tabaco para la salud, muchos retrasan la decisión de dejar de fumar por el miedo a aumentar de peso cuando se deshagan de este mal hábito. Los estudios llevados a cabo confirman que hay muchos factores que pueden conllevar a una ligera subida de peso cuando se deja de fumar, pero que esto no es algo matemático que suceda de forma inmediata en todas las personas y que, además, se reduce una vez pasados los primeros meses y superados los síntomas que provoca el síndrome de abstinencia del tabaco. Conviene tener claro que superar la adicción al tabaco es una de las mejores decisiones que podemos tomar para mantenernos saludables y alargar nuestra esperanza de vida.

Sigue leyendo este artículo de unComo para descubrir más detalles acerca de la cuestión de si dejar de fumar engorda y útiles consejos para evitar subir de peso mientras te liberas del cigarrillo de una vez por todas.

¿Es cierto que se engorda al dejar de fumar?

Dejar de fumar es algo que comporta muchísimos cambios en el organismo, afectando desde al sistema nervioso y las hormonas hasta el sistema digestivo y el sentido del gusto y el olfato; y esta serie de cambios puede predisponer a ganar algo de peso durante el periodo que dure el proceso de adaptación a la nueva forma de vida sin tabaco.

Varios estudios realizados han demostrado que durante los 4 o 6 primeros meses tras dejar de fumar, se suele engordar unos 4 kilos de media, una subida considerada por los especialistas como "normal" debido a los múltiples cambios que experimenta el organismo, los cuales explicaremos con detalle más adelante. También es conveniente señalar que esta ganancia de peso puede variar enormemente de una persona a otra, que no todas las personas tienen por qué engordar de manera matemática y que en aquellos casos en los que se observan aumentos de peso considerables, la causa se encuentra principalmente en los malos hábitos alimentarios del implicado y no tanto en el abandono del tabaco.

Además, como hemos apuntado al inicio del artículo, esta subida de peso se limita a los primeros meses después de dejar de fumar, por lo que no quiere decir que se vaya a seguir engordando siempre de una forma tan acelerada. De hecho, adoptando una dieta sana y haciendo ejercicio físico de forma regular es posible mantenerse en el peso ideal e incluso no engordar forzosamente durante los primeros meses sin tabaco.

¿Dejar de fumar engorda? - ¿Es cierto que se engorda al dejar de fumar?

¿Por qué se puede engordar al dejar de fumar?

Tanto la nicotina como todos los componentes nocivos que contiene el tabaco tienen efectos nefastos en nuestro cuerpo y, cuando abandonamos este vicio insano, el organismo cambia a muchísimos niveles, y son estos cambios los que pueden explicar por qué se suele engordar al dejar de fumar, tal y como hemos adelantado en el apartado anterior. A continuación, te detallamos qué sucede en tu cuerpo cuando dejas de fumar y cuáles son los motivos que pueden provocar ese aumento de peso.

Metabolismo más lento

Cuando se deja de fumar, el metabolismo se normaliza y se vuelve más lento, lo que directamente influye en la quema de calorías, siendo esta menor que antes. Ten en cuenta que en una persona fumadora la temperatura es un 6% más elevada, lo cual provoca que el metabolismo se acelere y, al mismo tiempo, que se quemen una mayor cantidad de calorías, como unas 200 más al día.

Por lo tanto, este es uno de los motivos que puede favorecer la subida de peso al dejarlo, pero que fácilmente se puede evitar si se lleva una vida saludable en la que se incluya una buena rutina de ejercicio físico y una dieta en la que abunden los alimentos bajos en calorías.

Aumento del estrés y la ansiedad

El problema más importante que puede desencadenar un aumento de peso al dejar de fumar, se encuentra en el nivel psicológico. La falta de nicotina en el cuerpo hace que este genere una mayor cantidad de adrenalina, lo cual provoca una mayor necesidad de glucosa y también una situación de más estrés que puede derivar en un cuadro de ansiedad. Y todo este proceso es el que acaba aumentando las ganas de comer más alimentos y, especialmente, aquellos que tienen un mayor aporte calórico, como dulces, pasteles, frutos secos, alimentos ricos en carbohidratos, etc.

Mejor asimilación de los nutrientes

Por otro lado, el sistema digestivo también se ve beneficiado cuando se deja de fumar. La ausencia de nicotina favorece la recuperación de los jugos gástricos, los movimientos intestinales y, además, se produce una mejor asimilación de los nutrientes que se ingieren. Con ello, el metabolismo de los nutrientes es mucho más eficaz.

Mejora del gusto y el olfato

Al abandonar el tabaco, también se recupera la capacidad olfativa y gustativa perdida. Se empiezan a notar más los sabores de los alimentos y se disfruta muchísimo más de la comida, por lo que este mayor placer puede provocar que se desee comer una cantidad más elevada de alimentos y, por consiguiente, llevar una dieta más calórica que favorezca la subida de peso.

¿Dejar de fumar engorda? - ¿Por qué se puede engordar al dejar de fumar?

Consejos para dejar de fumar sin engordar

A pesar de todo lo anterior, los especialistas insisten en que el miedo a engordar no puede ser determinante y apartar la idea de dejar de fumar, pues son muchísimo más importantes todos los beneficios que se obtienen a nivel de salud y bienestar. Además, teniendo en cuenta algunos consejos como los siguientes es posible ganarle la batalla al tabaco evitando que la ansiedad nos lleve a coger unos kilos de más. Presta atención a lo que te explicamos para conseguir dejar de fumar sin engordar:

  • Llevar una dieta equilibrada y sana, en la cual la cantidad de calorías ingeridas sea menos que la que se ingería cuando eras fumador.
  • Realizar 5 comidas diarias ligeras para evitar picar entre horas.
  • Evitar el consumo de ingredientes estimulantes, como puede ser las bebidas con cafeína, pues aumentarán la ansiedad por fumar o por comer más alimentos.
  • Quitar de la nevera y de la despensa todos aquellos productos hipercalóricos y sustituirlos por alimentos más sanos para que así tengas siempre a mano tentempiés saludables y bajos en calorías cuando te entre la ansiedad por comer.
  • Mascar chicles sin azúcar, recurrir a los palitos de canela o tomar infusiones relajantes para calmar la ansiedad.
  • Mantener la mente ocupada y aumentar la práctica de ejercicio físico para quemar más calorías y estar distraído durante más tiempo.
  • Buscar ayuda profesional en el caso de que falte fuerza voluntad y no puedas superar la adicción tú solo.
¿Dejar de fumar engorda? - Consejos para dejar de fumar sin engordar

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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