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Cómo saber si tengo alergia a la lactosa

Por Eva López. Actualizado: 20 enero 2017
Cómo saber si tengo alergia a la lactosa
Imagen: ilmessagero.it

Una de las alergias alimentarias más comunes entre los bebés y los niños, sobre todo, es la alergia a la lactosa. Esto ocurre cuando nuestro sistema inmunológico se vuelve hipersensible a un alergeno alimentario concreto, produciendo una reacción exagerada cuando se ingiere el alimento que lo lleva. En el caso de la leche, las proteínas que la componen constituyen el alergeno que desarrolla la reacción alérgica. El organismo considera a dichas proteínas como invasores nocivos, por ello el sistema inmune reacciona para hacerle frente, produciendo inmunoglobinas y libereando histaminas, dando lugar al estado alérgico. Si sospechas que puedes ser alérgico, sigue leyendo este artículo de unComo y descubre cómo saber si tienes alergia a la lactosa.

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Pasos a seguir:
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Antes de adentrarnos en los síntomas comunes de una reacción alérgica, resulta imprescindible diferenciar entre intolerancia a la lactosa y alergia a la leche, pues son cosas totalmente distinas. Muchísimas personas confunden estas afecciones porque pueden producir síntomas similares. No obstante, la alergia a la lactosa afecta al sistema inmunitario, mientras que la intolerancia al digestivo.

Las personas alérgicas no soportan la ingesta de leche de vaca porque las proteínas que contienen son consideradas invasores no reconocidos por el organismo. Los intolerantes, en cambio, sí pueden consumir un mínimo de lácteos, puesto que el problema reside en la pérdida de la enzima lactasa, imprescindible para procesar la lactosa. Si quieres saber más sobre la intolerancia, en el artículo sobre cómo saber si soy intolerante a la lactosa te contamos todos los detalles.

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La mayoría de los casos de alergia a la lactosa se producen entre los bebés, cuando empiezan a ser alimentados con biberones de leche adaptada. En general, la reacción alérgica se produce en un intervalo de tiempo que va de los pocos minutos a horas tras la ingesta de proteínas lácteas.

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Una vez ingerida la leche, la persona alérgica desarrollará una serie de síntomas que pueden ayudarla a descubrir su alergia. Los más destacados son los siguientes:

  • Urticaria
  • Dificultad para respirar e incluso respiración sibilante (sentir pitos al respirar)
  • Dolor de estómago
  • Tos, ronquera y opresión en la garganta
  • Vómitos y diarrea
  • Picor e hinchazón en los ojos
  • Erupción cutánea en la piel
  • Bajada de la tensión arterial

En los casos más graves es posible desarrollar reacciones anafilácticas, las cuales se inician igual que una respuesta alérgica leve pero empeoran muy rápidamente (tienen problemas para respirar, se sienten mareados e incluso pueden perder la conciencia).

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Si presentas alguno de estos síntomas deberás acudir a tu médico inmediatamente para que te examine y derive a un alergólogo y pueda realizarte las pruebas pertinentes. Si resulta que eres alérgico a la lactosa, deberás dejar de tomar todos aquellos alimentos que contengan leche o sus derivados. Siempre es aconsejable visitar a un dietista certificado para que pueda elaborarte un plan de alimentación que te aporte el calcio y nutrientes que tu cuerpo necesita. En este sentido, los zumos, cereales, el arroz y las bebidas de soja son perfectas. Sin embargo, consulta, siempre, los componentes de cada alimento.

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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