Cómo prevenir el E-coli

Cómo prevenir el E-coli

La Escherichia coli, conocida como E-coli, es una bacteria que se encuentra en nuestros intestinos y que también puede reproducirse en el agua estancada. Existen muchos tipos de E-coli, algunos de ellos necesarios para el cuerpo humano, pues ayudan a la flora intestinal favoreciendo la absorción de nutrientes, pero también existen otros tipos que pueden ser problemáticos para el organismo, pudiendo causar distintas enfermedades como infecciones urinarias o del aparato digestivo.

Cuidar la limpieza de los alimentos y nuestra propia higiene es clave para evitar su contagio, especialmente en el caso de niños y personas de la tercera edad, más propensos a sufrir síntomas intensos que conduzcan a debilidad y deshidratación. Por eso en este artículo de unComo te explicamos con detalle cómo prevenir el E-coli.

Necesitarás:
Pasos a seguir:
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Con nuestras manos manipulamos todo lo que nos rodea, por lo tanto esta zona puede convertirse en una fuente de infección si no tenemos en cuenta las medidas oportunas. Para prevenir el E-coli es muy importante:

  • Lavar bien tus manos con agua y jabón durante 30 segundos antes de cocinar o manipular alimentos. Nunca cocines con las manos sucias.
  • Limpia tus manos cuidadosamente después de ir al baño, especialmente tras realizar deposiciones. Las bacterias de E. coli que viven en nuestro intestino pueden entrar en contacto con otros elementos o zonas del cuerpo, como es el caso de la boca o el área vaginal en las mujeres, produciendo infecciones urinarias o gástricas.
  • Tras realizar actividades como limpiar el baño o cambiar los pañales de un bebé también es importante lavarse bien las manos.
  • Asegúrate que los niños en casa tengan en cuenta estas medidas de higiene y vigila que laven sus manos tras ir al baño, antes de comer o luego de manipular objetos muy sucios.
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Las carnes que consumimos pueden convertirse en un foco de infección de esta condición, por eso para prevenir el E-coli es muy importante manipularlas de forma adecuada, por ello te recomendamos:

  • No romper la cadena de congelación de los alimentos. Una vez que un producto cárnico ha sido descongelado no lo vuelvas a congelar, debes cocinarlo y almacenarlo adecuadamente. Preferiblemente haz que se descongele dentro de la nevera en una zona especial alejada del resto de los alimentos, al hacerlo fuera de la nevera corres el riesgo de que con el calor proliferen las bacterias.
  • Evita la ingesta de carne cruda, asegúrate de que el punto de cocción sea siempre adecuado. En el caso de que prefieras la carne poco hecha recuerda que siempre deberás congelarla antes de ingerirla pues las bajas temperaturas matan la mayor parte de las bacterias.
  • Cada vez que utilices la tabla de cortar para manipular carnes crudas tienes que lavarla bien, aunque después tengas que volverla a utilizar. Esto es básico para eliminar las posibles bacterias y garantizar que las mismas no afecten a otros alimentos o ingredientes.
  • No uses el mismo cuchillo para cortar comida cruda como puede ser la carne, que para cortar alimentos que se van a consumir sin cocinar como por ejemplo la lechuga.
  • Nunca utilices el mismo plato en el que estuvo la carne cruda para colocar la cocinada o corres el riesgo de que las posibles bacterias pasen al producto preparado.
  • No permitas que las carnes crudas entren en contacto con otros alimentos, especialmente con aquellos que comerás sin cocinar o poco cocinados, como es el caso de algunas verduras o frutas.
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Otras recomendaciones útiles e importantes para prevenir el E-coli son:

  • Antes de consumir frutas y verduras lávalas bien, para ello puedes sumergir los productos en unas gotas de lejía disueltas en agua. Esta medida es especialmente importante cuando se presentan brotes de infecciones de E-coli.
  • Cuando vayas a un restaurante ten especial cuidado con esos platos que llevan huevos crudos o mayonesa, ya que estos alimentos también pueden transmitir esta bacteria. Del mismo modo si no confías en la procedencia del producto, come siempre la carne bien cocida.
  • Por último pero no menos importante, evita el contacto directo con objetos que haya tocado una persona enferma de Escherichia coli. Antes de utilizar cualquier objeto que pueda estar infectado tienes que desinfectarlo bien.
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La mayoría de gente que padece problemas gastrointestinales debido a E-coli se recupera entre 5 y 10 días sin la necesidad de tratamiento, aunque en el caso de niños pequeños y personas de la tercera edad conviene acudir al médico si los síntomas se prolongan por más de 2 o 3 días o si se presentan diarreas muy intensas y riesgo de deshidratación.

Para recuperarse de esta condición lo más importante es el reposo, beber mucho líquido y seguir una dieta blanda que evite la irritación del intestino. En nuestro artículo alimentos permitidos en una dieta blanda podrás encontrar algunas alternativas recomendadas para garantizar tu bienestar gástrico en estos casos.

Cuando esta bacteria produce infecciones urinarias es necesario acudir a un médico, pues la ingesta de antibióticos resulta imprescindible en estos casos para controlar la infección y aliviar las molestias.

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.

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Consejos
  • En caso de dudas o preguntas, consulta a tu médico.